Al 2019 le queda poco más de un mes, y para todos los autónomos y empresarios españoles esto se traduce en presión para cerrar el año en positivo, por lo que la fiscalidad cobra especial protagonismo.

El Plan General Contable, deberá contemplar todos los elementos de la contabilidad de una organización. El asiento de cierre contable será posible si se certifica que no existen errores ni en la financiación básica, ni en el activo no corriente ni en las existencias, acreedores y deudores por operaciones comerciales, así como en las compras y los gastos, las ventas y los ingresos o los ingresos imputados al patrimonio neto, entre otros. También habrá que reclasificar las deudas y los créditos, recopilando todas las deudas y créditos pendientes de cobro. Del mismo modo, es necesario realizar un recuento de existencias. Es decir, las que no hayan sido consumidas tienen que cuadrar con el número de existencias totales en el poder del negocio.

También tendrás que regularizar los ingresos y los gatos y computar el valor de las amortizaciones sumando el inmovilizado material. Por último, se debe afrontar el cierre de los libros contables y dar por finalizado el asiento del cierre contable con el cierre del libro de inventarios y las cuentas anuales y del libro de registro de facturas o el registro contable, en función de si eres autónomo o empresa.