La normativa ha cambiado recientemente, y surgen dudas entre el colectivo sobre la fórmula exacta para abonar las cuotas adecuadamente cuando se está de baja.

Los profesionales autónomos han entrado en 2019 enfrentando numerosos cambios en lo que respecta a sus derechos y obligaciones con la Seguridad Social. Entre las modificaciones destaca la baja por enfermedad o incapacidad temporal.

Para analizar esta cuestión debemos acudir al Decreto-Ley del pasado 28 de diciembre. En esta normativa se especifica, en primer lugar, que es obligatoria la cobertura de las contingencias profesionales, que cubren accidente de trabajo y/o la enfermedad profesional. “Antes de esta nueva medida, los autónomos solo estaban obligados a cotizar por contingencias comunes”, señala un comunicado emitido por la Agencia EFE al respecto.

¿Tengo o no tengo que pagar cuota?

La obligatoriedad de cotizar por contingencias profesionales encarece lo que paga mensualmente estos tipos de profesionales. Por tanto, se ha intentado compensar este esfuerzo, mejorando ciertas coberturas de los autónomos.

En lo que se refiere al pago de cuotas durante la baja por enfermedad o incapacidad temporal, el profesional queda liberado de pagar las cuotas de autónomos a partir del segundo mes de baja, lo que supone un importante alivio para aquellos profesionales que se encuentren en tal situación. Así lo determina el mencionado Decreto-Ley en su articulado, que está ya vigente.

En el caso de que la baja se produzca a causa de un accidente laboral, la mutua deberá abonar tres cuartas partes de la Base Reguladora a partir del segundo día de baja.

Por el contrario, si se produce una enfermedad común como detonante de la baja, se abonará el 60 por ciento de la Base Reguladora, y desde el cuarto día de baja, pasando a igualar ese 75 por ciento una vez pasados 20 días de baja.