El 2019 trae consigo una serie de reformas fiscales que afectan directamente al colectivo de los trabajadores autónomos. Las mejoras en el IVA de caja o los cambios en el impuesto de sociedades son algunos de los más destacados.

El cambio más significativo es el del régimen especial del IVA de caja, una alternativa que tiene un bajo porcentaje de uso por las trabas y los problemas burocráticos que implican ponerlo en marcha. “Tanto es así que la mayoría de las pymes y autónomos prefieren pagar el IVA de las facturas no cobradas antes que acogerse a este sistema”, señalan. Se trabaja para proponer un sistema alternativo y eficiente que sí cumpla el objetivo de la norma inicial: que no se pague el IVA hasta que no se cobre una factura.

En lo relativo al este impuesto, también es importante señalar que bajará el IVA de algunos sectores, como el veterinario, que pasará del 21 al 10 por ciento. Las peluquerías tendrán que seguir esperando, salvo cambios de última hora y a pesar de sus reiteradas demandas.

En lo que respecta a los gastos de manutención, desde la Agencia Tributaria se trabaja para simplificar la forma de deducirlos, de manera que estas conocidas popularmente como dietas de autónomos tengan una seguridad jurídica que esquive la interpretación restrictiva que hace Hacienda, ya que es complicado demostrar que un gasto es necesario para la actividad del negocio.

Impuesto de sociedades

Aquí es donde se esperan las mayores novedades, aunque están sujetas a la aprobación de los PGE.

Desde el ejecutivo socialista se pretende una bajada del tipo nominal del 25 al 23 por ciento para las empresas que facturen por debajo del millón de euros, algo que incumbe y mucho a las pymes.

Se crearía, además, un tipo mínimo del 15 por ciento sobre la base imponible positiva para grandes empresas que logran tipos impositivos efectivos mucho más bajos que las pymes gracias a las deducciones.

Cuota de autónomos

Aunque no es un impuesto propiamente dicho, la cuota que abonan los autónomos ya ha sido modificada. Los profesionales por cuenta propia pagan más desde este mismo mes de enero. Como contrapartida, ven mejoradas sus coberturas y prestaciones, en un intento por acercarlas a las coberturas de los asalariados.

En cualquier caso, el gran cambio también está por venir: la cotización por ingresos reales. La intención del Gobierno es sacar, este mismo año, una norma que permita aportar a la Seguridad Social en función de lo que objetivamente se ingresa. Para ello, será necesario establecer un cruce de datos entre Administraciones. Una operativa con cierta complejidad, que puede retrasar el proyecto.