Este tipo de contrataciones generan sinergias entre el autónomo y el joven empleado, al margen de incentivos de la Seguridad Social.

El contrato de formación y aprendizaje es una fórmula permitida por los Servicios Públicos de Empleo, que tiene el objetivo de favorecer la inserción de los más jóvenes, en determinadas profesiones. Para el autónomo es también una buena oportunidad.

Los contratos para la formación y el aprendizaje se sustentan en facilitar la inserción laboral de los jóvenes. En ese sentido lo que pretenden es cualificarles a nivel profesional alternando su actividad laboral con la actividad de formación por parte de la empresa.

La empresa obtendrá una reducción de las cuotas empresariales al 100% si tiene menos de 250 trabajadores. Aquellas que tengan más de 250 empleados obtendrán bonificaciones del 75%. Se recibirán bonificaciones adicionales para financiar los costes de tutorización de la empresa. En este sentido, la cuantía máxima para la bonificación es de 1,5 euros por alumno y hora de tutoría, con un máximo de 40 horas por mes y alumno. En empresas de menos de 5 trabajadores la cuantía máxima podrá ser de 2 euros por alumno y hora de tutoría.