Las pymes deben acudir a la Oficina de Patentes y Marca y tras comprobar que no usa su marca ninguna otra empresa, darla de alta

Proteger la marca de forma adecuada puede resultar crucial para las pequeñas y medianas empresas. Es una acción recomendable tanto para el presente como para el futuro, pues nunca se sabe cuándo será necesario protegerse en este sentido.

Los mercados y las soluciones evolucionan con nuevas empresas que, en un momento determinado, pueden interferir en nuestros intereses. Tener las espaldas cubiertas en estos casos es clave, pues permitirá a la pyme distinguirse en el mercado, diferenciar sus productos y servicios, y tener un derecho exclusivo sobre los mismos.

Básicamente, podrás impedir a otros que utilicen denominaciones o signos similares al tuyo. De este modo, nadie podrá aprovecharse del buen hacer de tu corporación o de una imagen de marca positiva que una pyme haya labrado con esfuerzo.

Acudir a la Oficina de Patentes

Para solicitar una marca comercial se debe acudir a la Oficina de Patentes y Marcas presencialmente o también se puede realizar el trámite de manera electrónica.

Antes de solicitarla conviene realizar una búsqueda para asegurarse que no existe una marca previa igual o muy parecida, para ello la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) dispone de bases de datos como un localizador de marcas.

 

Una marca tiene una duración de diez años, desde la fecha de solicitud, y pueden ser mantenidos indefinidamente aunque, para ello, es preciso el pago de tasas de renovación.